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Dientes como agujas. |
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Tani tiene la edad del "todo juego" los dientes ya le han salido, son
finos como agujas, arañan con la facilidad de un alambre.
Yo le doy juego, revolcones, le provoco metiéndole la mano en la boca,
mano que ella sujeta con esos alfileres de dientes, con una suavidad
calculada que jamás me lo clava. Soy yo quien me provoco a diario
arañazos al retirar la mano o el brazo bruscamente de su boca. En
algunos casos puede llegar a hacerme daño y si hago algún gesto de dolor
Tani lo comprende inmediatamente, cesa el juego e intenta lamerme el
arañazo para curarme.
Nunca imaginé tanta ternura en un perro que por sus características
algunos cazadores les gusta emplear en las realas para cazar jabalíes. |
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Tani no es un instrumento de defensa. |
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Nunca pensé en Tani como un instrumento
de defensa. Siempre pensé que era más lógico que una persona adulta
cuidara y protegiera a un pequeño animal. Tani creció y se hizo muy duro
y fuerte. Con los años he podido comprobar que por su propio
instinto sabe perfectamente cómo ha de comportarse.
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Tani, el mejor amigo. |
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Tani es un chucho mezcla de pastor
alemán y podenco, pero el mejor amigo, no tiene precio. Su máximo
interés es ser de utilidad. |
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Tardes de primavera |
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En las agradables tardes de
primavera, cuando el sol derrama alegría y cálidos rayos sobre la
terracita elevada sobre la calle, Tani se sube a dos patas sobre el
bordillo y observa atentamente los tranquilos paseos de la gente.
Alegres y bulliciosos los niños juegan y corren alrededor de sus
padres. Tani les ladra un par de veces ¡guau, guau! Los niños
exclaman ¡un perro allí arriba!. Otros, los que ya le conocen, les
gritan ¡Tani, Tani! El perro, aunque desde la terracita, se siente
parte del juego de los niños, se le nota feliz y alegre.
Avanza el sol hacia el oeste y sus
rayos inclinados avisan a los paseantes, los niños y Tani que es
hora de recogerse, de terminar el paseo y los juegos ... todos se
retiran un poco cansados, pero satisfechos de haber disfrutado de
una tarde familiar y agradable. |
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Siestas de verano. |
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Siempre atenta y pendiente de mi actividad,
Tani se sienta a unos metros de donde me encuentro realizando alguna
tarea. En pleno verano el sol nos ahoga con fuego, solo una
chicharra se atreve a romper el silencio asfixiante de la tarde.
Tani me observa pero sus párpados le pesan, jadea bajo un sol que
clava sus rayos en nuestras espaldas, se resiste a echarse y
permanece sentada intentando permanecer despierta, no debe
comprender por que me muevo y me atareo bañado en sudor con esas
temperaturas ... pero como siempre ella permanece a dos metros,
aunque en estas tardes de verano con los ojos semicerrados y la boca
abierta, en un durmevela permanente. |
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A mi perra Tani (1.994 -
2.006) |
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"Tani nos ha dejado, jamás pensé que la
echaría tanto de menos. Tani, allá donde estés un millón de gracias por
todo lo que nos has enseñado, por tu cariño, fidelidad incondicional y
por esa responsabilidad de protegernos a todos, que tu sola adquiriste.
Siempre estarás en nuestro recuerdo.
Gracias por querernos tanto, Toñi" |
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